En Colònia de Sant Jordi, uno de los enclaves más apreciados del sur de Mallorca, encontramos esta vivienda de 98 m² con vistas al mar, espacios amplios y una personalidad muy particular.
Situada en una cuarta planta sin ascensor, la vivienda disfruta de una agradable entrada de luz natural y vistas despejadas sobre los tejados de la localidad, con el Mediterráneo de fondo y la isla de Cabrera en el horizonte, visibles desde el salón, la cocina y el balcón. Aunque el edificio actualmente no dispone de ascensor, cuenta con espacio suficiente para su futura instalación, una posibilidad que podría aportar un importante valor añadido a la propiedad.
El corazón de la vivienda es su amplio salón-comedor, con un gran ventanal que aporta luminosidad a toda la estancia y desde el que se puede contemplar el mar. Su generosa superficie permite diferenciar cómodamente las zonas de estar y comedor, y dispone de numerosos muebles de almacenaje integrados.
La cocina, comunicada con el salón mediante una práctica barra, está completamente equipada y cuenta con abundantes armarios y superficie de trabajo. Desde ella se accede directamente al balcón, desde donde también se puede disfrutar de las vistas al Mediterráneo y a Cabrera.
La vivienda dispone de dos dormitorios, uno doble con armarios empotrados y aire acondicionado, y otro equipado actualmente con literas. Cuenta además con un baño completo con plato de ducha y una zona de coladuría.
Una de sus características más singulares es el revestimiento de madera que predomina en las paredes y techos, aportando calidez y un estilo muy personal a la vivienda. Entre sus mejoras destacan la instalación eléctrica reformada y los equipos de aire acondicionado de reciente instalación.
Una comunidad con ventajas económicas poco habituales:
En la terraza comunitaria situada en la azotea del edificio se encuentran instaladas antenas de telecomunicaciones que generan ingresos para la comunidad de propietarios. Gracias a estos acuerdos, los vecinos disfrutan de conexión a internet gratuita y la cuota de comunidad está cubierta. Además, este año cada propietario ha recibido aproximadamente 500 € adicionales, correspondientes al excedente de dichos ingresos. Una propiedad con carácter, amplitud y vistas al Mediterráneo y a Cabrera, ideal tanto para residencia habitual como para disfrutar de una segunda vivienda en la costa mallorquina.
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